Sobre la TDT, que el verano 2008 ha sido el motivo por el cual Soria ha estado en primer plano de la información nacional.

Pasado un mes del apagado analógico en Soria capital y la tercera parte de la superficie provincial es posible examinar los resultados.

Esto no ha sido más que el principio, porque quedan dos terceras partes de la geografía provincial por “digitalizar”. Estoy convencido que hay conceptos básicos en la aplicación de esta tecnología que no están claros ni para ciudadanos normales ni para quienes tienen poder de decisión, que han causado errores y equivocaciones. Será bueno corregirlos en el futuro.

En Soria se ha forzado, como experimento, un cambio técnico disfrazándolo de logro político. Esto ha provocado diversos tipos de reacciones, ya que hay gentes con muy diferentes posicionamientos:

- Personas expectantes e ilusionadas ante promesas de “adelantos al futuro”, y “vanguardia del desarrollo” que posiblemente se han visto defraudadas.

- Un amplio porcentaje de población no requiere ni le interesa ninguna explicación, sino que las cosas funcionen. Entre este sector se encuentra una minoría de resistencia “numantina” al cambio, lo que ha dado lugar a algunos problemas y protestas cuando este se ha llevado a cabo (y eso que ha sido parcial).

La enorme campaña publicitaria llevada a cabo durante los últimos meses tenía por objeto que la población pasara a formar parte del primer grupo mencionado. El resultado es que hoy pueden existir dos posturas: los defraudados, y los que protestan. Podría citarse una tercera: la de los que “pasan”, pero pasarán hasta que se sepa qué cadena será la que divulgue algunos partidos de liga en abierto. En ese momento su postura dependerá de si los ven o no los ven en su televisor, o si en el bar del pueblo vecino se ve el balón con mucha mejor imagen que en las televisiones del pueblo propio. Habrá de todo.

Es sorprendente que desde algún pueblo se pida ahora la atención de los medios de comunicación nacionales porque se les ha apagado la única televisión que veían, sin ser avisados (ejemplos: Caracena, La Riba de Escalote…). Es verdad que la propaganda gubernamental no se dirigía a ellos, pero en realidad llevaban varios meses con un cartelito en su pantalla que avisaba que el 23 de julio este canal dejaría de emitir para pasar a la TDT. ¿No lo vieron o se hicieron “los suecos” hasta que se les cortó de verdad?

En Soria en primer lugar, pero también en toda España, no hay conciencia generalizada de que el paso a TDT no es opcional, sino obligatorio. Es la única explicación al hecho que todavía se sigan vendiendo televisores no adaptados. No se va a cambiar esta conciencia simplemente con publicidad informativa (ya estamos todos saturados de medias verdades publicitarias), sino yendo pasando obligatoriamente todas las televisiones que emiten al formato digital, y apagando progresivamente zonas y emisoras sin contemplación alguna; y no haciendo como en Soria: estar sin reglamentar la TDT provincial/regional, dejar que sigan emitendo en analógico, y encima dejar encendidos los emisores antiguos “para que ocupen la frecuencia emisoras piratas”.

CONCEPTOS POCO CLAROS: LA ANTENA

Una antena no es simplemente un objeto que se pone en el tejado para ver la tele “por arte de magia”. La señal que la antena recibe no viene “del aire”, sino que la antena se apunta para recibir desde un determinado emisor, y debe saberse cual es. Pueden ser varios emisores en diferentes direcciones y distancias, y para cada uno de ellos, si los queremos recibir bien, puede ser necesario añadir una antena diferente. Cuando tienen lugar encendidos de nuevos canales, o apagados como en este caso, se debe adecuar el equipo de antena. Tampoco las ondas entienden de límites provinciales o autonómicos (felizmente).

Esto, que parece obvio, ha dado lugar en Soria a elocubraciones diversas, que van a ser generales en toda España en los próximos meses:

“Si yo sigo viendo algunos canales bien, y otros ya no los veo, y todos llegan por el aire ¿qué se me ha estropeado?”
“Si yo no estoy en un pueblo incluido en el proyecto de la TDT no sabía que me iba a afectar que cortaran los canales”
“¿Por qué si yo estoy en la provincia de Soria, al comprarme un televisor TDT no veo por ahí ningún canal, sino que los sigo viendo en analógico?”, etc.

NECESIDAD DE LA TELEVISIÓN DIGITAL.

No es viable ni adecuado mantener por más tiempo la televisión analógica. Como ha ocurrido en todos los campos de la electrónica, la tecnologìa digital ha reducido los costes enormemente y ha facilitado la popularización de todo tipo de servicios. La TDT añade la interactividad, que es lo que se ha subvencionado en Soria. Pero hay que darse cuenta que ya no es a través de la antena la única forma que nos llegue la televisión digital a los hogares: está la misma televisión vía satélite, por cable, vía Internet, vía banda ancha telefónica (Imagenio), y vía telefonía móvil. En muchos lugares de Europa y de España (la costa) ya la recepción por ondas es minoritaria.

Esta falta de percepción de la realidad actual ha afectado a las decisiones ministeriales: la televisión por ondas no es un asunto tan importante como para armar la “marimorena” publicitaria que hicieron el 23 de julio. Lo complicaron pregonando subvenciones e incluso llamando a la Cruz Roja para que distribuyera aparatos “a las personas desfavorecidas”. Podían simplemente haber avisado en pantalla, como se hizo, y no forzar artificialmente el apagado analógico, sino hacerlo cuando correspondiera aunque Soria hubiera seguido siendo la primera. Lo que se ha hecho es un “falso apagado” porque en realidad se han dejado encendidos los emisores con un cartelito.

Otra actuación discutible es la de la Diputación: hace dos años, cuando ya estaba anunciada la TDT y la fecha de apagado en Soria capital, se instalaron una cuarentena de repetidores analógicos por la provincia, para dar cobertura a las televisiones privadas que llevaban funcionando 15 años en los grandes núcleos, es decir que se instalaron con 15 años de retraso; todo ello originado porque la Cuatro o la Sexta se habían hecho con los contratos del fútbol y un sector de la población rural reclamaba esto como servicio básico. Pero al instalarlos tenían fijada ya su fecha máxima de “fallecimiento”: el año 2009; y no solo porque son decisiones tomadas en la Comisión Europea y en el Gobierno central, sino porque también tecnológicamente los aparatos de televisión van agotando su tiempo de vida y van siendo cambiados por receptores TDT.

El empecinamiento en seguir emitiendo en analógico, aún captando ahora las señales de la TDT y reemitiéndolas sin estéreo, sin dual y sin las demás ventajas de calidad en la imagen, no es más que ir resistiéndose a la inversión que obligatoriamente van a tener que realizar. Estos tampoco se han enterado que el paso a TDT no es opcional, sino obligatorio.
ERRORES O ACIERTOS DE LA IMPLANTACIÓN TDT EN SORIA.

Se ha escogido para probar el apagado analógico a una población un tanto especial: promedio de edad más avanzado, zonas rurales sin servicios de banda ancha y baja densidad de población.

Donde más aceptación está teniendo la TDT es en Madrid y en Cataluña, sin haber apagado nada; lo cual significa que la mayor resistencia a este cambio se producirá en provincias similares a la de Soria. Las razones de rechazar lo nuevo donde más se necesitan las deberán explicar los sociólogos. En este sentido no estaba mal “forzar” un poco al cambio. Si se hubiera hecho bien, tendríamos en poco tiempo a los hogares sorianos más actualizados tecnológicamente que en otros lugares, pero…

No se ha hecho el apagado analógico total, al sobrevivir por ahora los canales locales. Problema circunstancial que obliga a quienes usan el decodificador a tener que usarlo o no. Es posible que ello haga bajar de audiencia a los canales TDT, porque es más sencillo encender un aparato que dos, y que haya gente que siga viendo la tele sin tener TDT.

No se había hecho un estudio serio de cuál era el alcance de los emisores apagados, resultando que algunos pueblos de la provincia, e incluso fuera de ella en zonas de Ariza y Atienza, han quedado sin la señal que les llegaba de TVE-Soria, en algunos casos solo la única que se recibía. Solución: gastos adicionales para soluciones parciales e insatisfactorias. Por el contrario, hay zonas no incluidas en la TDT pero que ahora la reciben, es decir que se ha dividido a la provincia y a sus habitantes según opinión de los promotores del proyecto, que por cierto no estuvo nunca fundada pues tuvieron que publicar dos listas diferentes de pueblos a los que teóricamente afectaba el apagado, y ninguna de ellas ha coincidido exactamente con la realidad.

Algunos repetidores de la provincia han tenido que ser adaptados, tomando ahora la señal TDT y reemitiéndola en analógico, perdiendo sus ventajas y condenando a los habitantes a estar unos años más sin poder hacer uso de esas mejoras en los aparatos que van adquiriendo nuevos. Esto ha sido otro incumplimiento del ministerio a sus propias reglas, pues en ellas se especifica que los repetidores secundarios habrán de pasarse a TDT antes de proceder a apagar el primario que les da la señal.

Las televisiones de ámbito regional: Canal 4 (en Soria Capital), Telemadrid (en Soria, Almazán y pueblos del Suroeste provincial), TV Castilla La Mancha (zonas del Sur de la provincia), Telearagon (Este), tenían, o tienen, mucha audiencia en la provincia y sin embargo ninguna de ellas está incluída en la TDT. Son populares porque en ella hablan de los entornos cercanos y conocidos, o porque allí echan toros. La publicitada mejora de que la TDT dispone de mayor variedad de canales con la TDT se queda coja.

Muchos alcaldes, y ciudadanos con más preparación, están insistentemente reclamando la cobertura de móviles y banda ancha en domicilios como necesidad más urgente a atender por los organismos públicos. Ver cómo el dinero público se gasta en publicidad, en stands informativos, en cinco vehículos de promoción TDT recorriéndo las carreteras sorianas, en jolgorios ministeriales con botón de Epi y Blas, en “subvenciones de a este pueblo sí y a este no” , etc. dan una pésima imagen de la atención a la opinión ciudadana y sus intereses reales.
(Chiste del dibujante Nik, ligeramente modificado.)

La mentira más patente fue sin embargo la más difundida: el ministro de industria en la Plaza Mayor de Soria, simulando pulsar el botón de un telemando, diciendo que encendía la TDT, cuando en realidad lo que hacía era ocultar la señal analógica. Pero allí había una reunión de sorianos aplaudiendo y celebrando. ¿Me podría alguien explicar qué celebraban?.

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Permitida la reproducción citando la fuente

Angel Garcia, para “Webs de Soria”
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Opiniones de la gente sobre la TDT e informaciones sobre la misma en su implantación en España:

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